martes, 12 de enero de 2010

Con tetas no hay paraíso


Aunque no sea agrado de todo el mundo, el vino ha sido siempre cosa de hombres. Los antiguos egipcios ya contaban con la figura de un hombre que era el encargado del vino. Los romanos eran más exagerados y consideraban el vino como elemento divino y las mujeres no eran dignas de beberlo. Ni ellos mismos podían beberlo en estado puro, debían diluirlo en agua; ya que sólo los dioses lo merecían. En la edad medieval todo el mundo bebía vino, hasta los niños; ya que las condiciones sanitarias de la época lo hacían la bebida más higiénica, pero también entonces existía la figura del hombre como portador de éste néctar divino.

Por suerte hoy en día la cosa ha cambiado y la prueba está en que entre los mejores enólogos y sommeliers del mundo se encuentran mujeres. Lo que me ha hecho reflexionar acerca este tema ha sido el encontrar algunos refranes populares acerca del mundo del vino que me gustaría exponer:


"Mujer guapa y vino bueno no duran mucho"

"Mujer joven y vino añejo"

"El juego fuerte, el vino rancio y la mujer joven"

"El vino debe tener tres cosas de la mujer hermosa: buen color, buena nariz i buena boca"

"Huevo de una hora, pan de un día, vino de un año, mujer de quince y amigo de treinta"

"A la mujer borracha se le hace el vino agrio"

"Mujer que ama el esposo, después de la sopa un trago de vino"

"La que ame su marido después de la sopa que le de vino"

"Cartas, mujeres y vino...mal camino"




No hay comentarios:

Publicar un comentario