
Nunca me he considerado un experto en el mundo del vino, todo lo contrario, cada día se aprenden cosas nuevas y te das cuenta de que aquello en que realmente pensabas dominar, te domina.
Un aspecto que me encanta es que te das cuenta que la cultura del vino se expande cada vez más, gracias a internet, programas de Tv, revistas... y la gente va entrando en el mundillo. Lo veo diariamente cuando durante las "degustaciones" surgen palabras como: astringencia, taninos, terroir... aunque no encajen en contexto es curioso como la gente les gusta usarlas. Parece que dominar la jerga te da cierto glamour. Personalmente soy de los que me encanta escuchar las descripciones de los vinos a la gente antes de decir nada. Es en este punto donde realmente veo con quien me enfrento.
Según mi parecer, el visitante que dice con humildad: " Yo, es que de vinos no entiendo nada, pero me gustan" - es el que más nos va a sorprender con sus descripciones y explicaciones. En el mundo del vino hay miedo, un temor a pensar que se puede decir alguna "barbaridad" acerca del vino delante de los demás, por eso, lo que más dice la gente es : yo no entiendo de vinos. Para los más valientes, dejamos las 4 palabras que se han aprendido para que las utilicen cuando les parezca y miren con picardía al vecino como diciendo: " Toma, yo se de vinos y tú no".
Pero bueno, en la cesta de la compra hay de todo y nosotros no debemos olvidar que como buenos anfitriones, tenemos que hacerlos pasar por caja así que como siempre se ha dicho: " El cliente tiene la razón" aunque esto signifique que debamos mordernos la lengua o evitar algún que otro ataque de risa ante las "barbaridades" de "los nuevos vinos".